Fundación Marambio
Desprendimiento de gran témpano
La Base Belgrano se encuentra a 345 km al suroeste del desprendimiento

El viernes 26 de febrero de 2021 culminó el desprendimiento de un témpano de aproximadamente 1.270 kilómetros cuadrados de la Barrera de Hielo Brunt, localizada en el sur del Mar de Weddell.

Mediante imágenes del satélite argentino SAOCOM 1A, especialistas del Instituto Antártico Argentino (IAA), dependiente de la Cancillería, lograron detectar el desprendimiento de un témpano en la Antártida y determinar que su tamaño es de alrededor de 1.270 kilómetros cuadrados, aproximadamente seis  veces la ciudad de Buenos Aires.

El Departamento de Glaciología del IAA estudia desde hace décadas la estabilidad y la dinámica de las barreras de hielo en la Antártida, especialmente en la región de la Península Antártica.

El acceso a imágenes satelitales de diversas misiones de agencias espaciales es fundamental para el estudio y seguimiento de los cuerpos de hielo.

En aquellos sitios que, debido a la cercanía, es factible acceder durante las campañas antárticas de verano, se realizan instalaciones de sensores y mediciones complementarias a los datos satelitales.

En los últimos años, Argentina ha puesto en órbita dos satélites desarrollados en el país, el SAOCOM 1A y el SAOCOM 1B de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

El desarrollo de la ciencia y la tecnología nacional le ha permitido a nuestro país tener acceso a más imágenes para ampliar la base de datos satelitales y se puede seguir con mayor periodicidad la dinámica de los glaciares antárticos.

EL PROCESO Y SEGUIMIENTO

Una barrera de hielo está formada por una masa de hielo en flotación, que es la continuación en el océano de glaciares que provienen del continente, en este caso de la Antártida.

El hielo que fluye desde las montañas o desde las elevaciones de la Antártida continúa su movimiento aportando hielo a las barreras, lo que las empuja hacia mar abierto.

Cuando las fuerzas internas debidas al movimiento superan el límite de ruptura, ya sea por las mareas o por haberse encontrado con algún accidente geográfico, el hielo se rompe y aparece una grieta.

Este es un proceso natural de los glaciares y por lo tanto también de las barreras de hielo. Las grietas van avanzando hasta que un bloque se separa y desprende. Cuando esto ocurre en el agua, este bloque se convierte en un témpano.

En el caso de la Barrera de Hielo Brunt este proceso, que se inició al final de 2019, evolucionó a lo largo de 2020 produciendo este témpano de aproximadamente 1.270 kilómetros cuadrados.

La ubicación de las barreras de hielo y la distancia que las separa de las bases antárticas puede ser considerable.  La Base Argentina Belgrano II, por ejemplo, se encuentra a 345 kilómetros al suroeste de la barrera.

Mucho más alejadas aún se encuentran de las ciudades donde tienen su sede las instituciones de investigación que llevan adelante el seguimiento y el estudio de estos cuerpos de hielo.

Por ello, su evolución se realiza principalmente mediante imágenes satelitales.

Esta barrera, que ha perdido 1.270 kilómetros cuadrados, aún tiene otras grietas importantes que han aparecido en los últimos años y que provocarán otros desprendimientos de témpanos en el futuro.

Por esta razón, el monitoreo no termina con el desprendimiento de este témpano. Mientras no sufra la acción de los océanos y se encuentre en zonas de mar a muy baja temperatura, puede permanecer sin derretirse por muchos años. No obstante, es importante analizar estos procesos de desprendimientos de grandes témpanos para mejorar el conocimiento de la dinámica de las barreras de hielo antárticas.

Desde el punto de vista de la navegación, solo algunas embarcaciones navegan esta región tan austral y remota.

La campaña logística y científica argentina (CAV 2020/21) ya ha accedido a esta zona durante los últimos días de enero pasado y no lo volverá a hacer hasta el próximo verano (CAV 2021/22), por lo cual la tarea a continuar es el monitoreo de las posiciones del témpano (y otros que puedan desprenderse) para planificar y apoyar la navegación de la siguiente Campaña Antártica de Verano.

Además de nuestros buques logísticos, aquellas embarcaciones que naveguen en aguas antárticas y que soliciten información de los satélites argentinos podrán beneficiarse también con estas imágenes como herramienta para la asistencia a su navegación, lo que demuestra los múltiples usos de este tipo de datos.

El Servicio de Hidrografia Naval mantiene permanente vigilancia sobre los témpanos a la deriva en aguas antárticas y el Océano Atlántico Sur, en cumplimiento de su misión de proveer información para seguridad náutica y como Servicio de Hielo especializado en el Hemisferio Sur.

Tras la ruptura de un nuevo témpano comenzaron las tareas de seguimiento por parte del Servicio de Hidrografía Naval, en cumplimiento de su misión de proveer información para seguridad náutica y como Servicio de Hielo especializado en el Hemisferio Sur.

Este témpano que tiene una superficie de 1270 km2, seis  veces la ciudad de Buenos Aires, aún permanece junto a la barrera y su desplazamiento ha sido de unos pocos cientos de metros.

Esta barrera de hielo ha experimentado un lento proceso de ruptura denominado "calving", desde que comenzó su monitoreo en el año 1915.

El fondo marino debajo y en los alrededores de la barrera de hielo Brunt presenta un banco submarino denominado McDonald Bank.

El avance de la barrera frente a dicho banco ha generado el levantamiento de hielo, mostrándose en dicha zona gran cantidad de grietas.

Este sector es de relevancia, ya que presenta un punto de apoyo de la barrera, la cual le ha atribuido cierta estabilidad a la misma con solamente pocos eventos de desprendimiento desde 1915.

En 2018 se detectaron movimientos significativos en las grietas de la barrera de hielo, lo que significó una inestabilización de la zona con la potencialidad de generación de grandes masas de hielo a la deriva, los llamados témpanos.

Semanalmente se reciben imágenes del satélite SAOCOM 1A para mantener actualizada la información de lo que ocurre en dicho sector.

La ruptura de este sector de la barrera de Brunt fue detectada el 26 de febrero por sistemas GPS de gran precisión pertenecientes al Servicio Antártico Británico (British Antarctic Survey – BAS) los cuales están instalados desde hace varios años en las partes más frágiles de la barrera.

La barrera de hielo Brunt tiene del orden de los 100 metros de profundidad debajo del agua en su parte Oeste, mientras que al Este, la parte más cercana al continente supera los 200 metros.

Es posible calcular que el témpano generado posee un calado aproximado de 150 metros y considerando las profundidades de la zona sur del Mar de Weddell se puede establecer que una vez que se produzca la separación total del témpano, comenzará su lenta deriva con desprendimientos secundarios de nuevos témpanos, de menor tamaño, pero aún de considerables dimensiones como para representar un potencial peligro para la navegación.

En el Mar de Weddell las corrientes circulan en sentido a las agujas del reloj en el conocido Giro del Weddell.

Es por esto que se deberá mantener un seguimiento permanente de lo que ocurra con este y otros témpanos ya que su deriva podría posicionarlos en la derrota que realiza el rompehielos ARA "Almirante Irizar" en su navegación para reaprovisionar a la Base Belgrano II.

Aún quedan sectores de la misma barrera con potencialidad para convertirse en témpanos de grandes magnitudes e incluso mayores que el de reciente desprendimiento.

Esto indica que se deberá continuar la vigilancia sobre la región, especialmente considerando que es una zona de tránsito del rompehielos para el reaprovisionamiento de la base más austral de nuestro país.

Ver Monitoreo de las plataformas de hielo en la Antártida: www.cpom.ucl.ac.uk/csopr/brunt/

Videos sobre el desprendimiento : www.marambio.aq/video/enormeiceberg.html y www.marambio.aq/video/iceberga74.html

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